De una idea simple a un equipo de 15 profesionales
Airy barn nació en 2014 de una frustración compartida. Dos contables con años de experiencia en grandes firmas veíamos cómo las pequeñas empresas quedaban desatendidas: o pagaban precios desorbitados por servicios que no necesitaban, o recibían un trato impersonal que no resolvía sus verdaderas necesidades.
Decidimos crear algo diferente. Un despacho donde el cliente no fuera un número de expediente, sino una persona con nombre, con un negocio que le importa y con preguntas que merecen respuestas claras.
Empezamos con un pequeño local y una decena de clientes que confiaron en nosotros. Hoy somos quince personas trabajando desde nuestra oficina en el centro de Madrid, pero seguimos manteniendo la misma filosofía: cada cliente importa, cada detalle cuenta.